CAMINO ROJO


CAMINO ROJO

¿Qué es el Camino Rojo?

En primer lugar la razón por la cual hay pocas palabras escritas sobre el Camino Rojo es que es contraria a la idea de que lo escrito es la palabra legítima, pues esta, la palabra escrita niega la palabra hablada. Si no esta escrito no existe dicen lo que están fuera de este camino. Y el Camino Rojo es una tradición oral, ¿Cómo puedes capturar aquello que es sutil y que sucede en un breve instante?. Si lo capturas deja de ser temporal y pierde su vida.

¿Porque el poder de la palabra oral? Por que este mundo fue creado por el pensamiento de los seres sagrados y realizado por su palabra. Seres con los que se habla con nuestros Rezos, Palabras y Cantos. Por eso la madre natural del hombre es la naturaleza y por consiguiente la Tierra. Nosotros pertenecemos a la Tierra por eso forma parte ella de nuestra religión. Las enseñanzas y las ceremonias giran en torno a ella y destruirla es acabarnos a nosotros.

¿En que creemos aquí?

En Wanka Tanka, el supremo padre. Wanka Tanka es la fuerza invisible, sin rostro que lo atraviesa todo. Es la fuerza que nos sostiene aquí adentro y que ha generado una tradición que viene de lo que le llaman Pueblos de Origen (los pueblos originarios de América) y que esas tradiciones mantienen y sostienen el Espíritu de un pueblo (anima mundis le llaman algunos). Un pueblo sobrevive gracias a su Fe, a sus creencias, a sus tradiciones que le dan no solo una personalidad; si no que también le da un alma colectiva. Un Espíritu que representa a un pueblo. El Camino Rojo representa eso para varios.

El Camino Rojo es una Tradición que se compartió en América desde Alaska hasta la Patagonia y que era mucho más antigua que las culturas prehispánicas más renombradas pues les dio una semilla con la que germino cada una de ellas. Las ceremonias de la Danza del Sol son parte de lo que sobrevive de esta Tradición de origen. La Danza del Sol “actual” debe de tener cerca de 3 mil años de edad y representa y muestra lo que era el chamanismo antiguo en donde todavía no había dioses y toda una complejidad religiosa y viene casi de la misma época del inicio de la agricultura. Son parte de algo que se le llama el Camino Rojo dentro de los indios norteamericanos. América se le llamaba Isla Tortuga.

 

Y en el Camino Rojo se ha sobrevivido tanto tiempo porque si bien puedes matar al hombre no puedes matar su palabra. Es un modo de vida en donde se busca relacionarse con el Águila (o Gran Espíritu –Wanka Tanka), el Espíritu creador que nos dio vida; al Padre Cielo y a la Madre Tierra; a los Abuelos (los espíritus de los que han muerto y que son lideres espirituales); los Ancestros (los que han muerto y nos antecedieron y que nos guían, los hombres sagrados); y con los seres de la naturaleza. Aquí el chamán o mejor dicho hombre medicina guía, sana y defiende a los suyos con su sangre protegiendo la verdad, la justicia y el bien común. Es buscar ser parte del Todo, ninguna criatura es superior o inferior, todas son necesarias para el Gran Círculo. El Camino Rojo es la herencia de sangre del indígena. La sangre es lo que representa al espíritu en el cuerpo.

El Camino Rojo no es luchar por el hombre o volverse todopoderoso, sino luchar contra las fuerzas que alteran el orden y buscar un balance. ¿Cómo puede ser el hombre mejor que los animales? Lo único que podemos enseñarles es a amar, pero ellos nos lo pueden enseñar todo. Ellos son puros y sin faltas. Nosotros no. ¿Qué cosa esta más cerca del Creador que alguien sin faltas? Lo que tenemos es por el Creador y lo único que podemos ofrecerle realmente que nos pertenece es a nosotros mismos, sin embargo también recordemos que nuestro cuerpo nos lo da para cierto tiempo.

También tenemos a la Abuela Luna, lo femenino. Al Abuelo Sol, lo masculino. A las cuatro razas: la roja, la blanca, la negra y la amarilla. Todos somos uno. Ni una mayor ni otra menor. Y cuando se danza aparecen los Guerreros y los espíritus que representan las Cuatro Razas. Antes de que los europeos descubrieran a la Isla Tortuga ya se les conocía a ellos y a las demás razas. Y son a los Abuelos y a los honorables ancestros de esas razas a las cuales también se les honra y se les danza. No hay nombres. No hay alguien más alto. Solo hay espíritus con más experiencia y sabiduría.

La Danza del Sol es danzarle a todo ello. Es una serie de ceremonias en las cuales se les agradece a los Espíritus y se forman Guerreros. No Guerreros de papel o que hieren, se trata de formar hombres que se hacen conscientes de si mismos y se miran hacia dentro. Que buscan trascender sus propios errores y defectos. Son guerreros porque con quien luchas eres contigo mismo, el único enemigo a vencer; y que mas que enemigo es enfrentar a las fuerzas contradictorias que viven dentro de nosotros.

La Danza del Sol es cruda, porque no puedes escapar de ti mismo ni engañarte. Se ofrenda tu dolor para liberarte de él y para tomar el dolor de aquellos que ya no pueden soportarlo; es tomar su lugar brevemente y hablar con los espíritus para que los conforten y guíen mientras les ayudas a sostenerse. En la danza ofrendas tu carne porque no hay nada más que dar. Porque nada mas te pertenece realmente, todo lo demás solo es temporal y es prestado. Se ofrenda una parte de la carne para regresar a la Tierra sus regalos, para alimentarla, para honrar.


Voy a repetir unas palabras de Oso Parado:
¿Es un indígena americano nativo sólo aquel que puede dar muestras de que es uno de pura sangre? ¿Es un mestizo que usa atuendos indígenas un nativo americano? O, ¿Puede cualquiera ser un indígena? Puede ser todo esto, o nada de esto; no hay diferencia. Todos somos humanos. Como enseña Woableza, mi hermano lakota, todos somos de «la raza de cinco dedos».

Esa es la danza, eso es el Camino Rojo.

¿Cuales son las ceremonias dentro del Camino Rojo?

También es necesario hablar sobre el punto central del Camino Rojo. Hablamos de Wanka Tanka, el tiene varios nombres, Ukansilae es uno de ellos. A él no lo podemos abarcar, a veces también se le llama Gran Misterio. Se dice que las religiones más pacíficas son aquellas que saben que existe un Creador, pero que no lo tratan de comprender. Eso es algo mas allá de lo que podría hacer la mente humana. Lo que si podemos comprender un poco es la sagrada pipa. Y para ello tengo que hablar de la mujer búfala blanca o mujer cría de búfalo blanco. Cuenta Black Elk, uno de los Ancestros que dos hombres que estaban cazando vieron venir hacia ellos una bellísima mujer enteramente vestida de blancas pieles de alce. Uno de los cazadores, que la deseo, fue aniquilado por ella. El otro fue enviado al campamento con el encargo de decir a su pueblo que se hicieran los preparativos necesarios para recibirla. La mujer llegó trayendo consigo la pipa sagrada e instruyó a los lakotas en los siete rayos en que debía utilizarla. A continuación, después de transformarse sucesivamente en cría de búfala, en búfala blanca y en búfala negra, desapareció. Se habla aquí en México que ella vino de aquí. Recorriendo toda América para dar vuelta en el Norte. En la última frontera que es ahora Canadá.

 

Cuando llego el tiempo de la llegada del hombre blanco la Tradición fue exterminada pero se mantuvo viva por los hermanos del norte, quienes la trajeron hace unos años de vuelta a nosotros. Los cantos se perdieron en su mayoría, así que se usan los cantos de los Abuelos lakotas o en náhuatl. ¿Por qué?. Porque el tiempo le da fuerza a un canto, porque quienes los cantaron la cantan de nuevo cuando nosotros recordamos las viejas canciones. Porque cuando cantamos ello somos sostenidos por la fuerza de los Ancestros y sus actos, los cuales no debemos deshonrar mientras sostenemos nuestra voz con nuestros actos. Aquí en México es así como el Camino Rojo es sincrético: náhuatl-lakota. Pues ambos pueblos son hermanos y son los norte quienes regresaron para sostenernos mientras recordamos de nuevo este camino. Pero es entonces que debemos de regresar a hablar de nuevo de la pipa sagrada.

La pipa de la mujer Búfalo todavía existe, se conserva en un envoltorio sagrado (Sacred Pipe Bundle) no lejos de Green Grass, en la reserva Cheyenne-River de Dakota del Sur. Su actual guardián es Arval Looking Horse, miembro de una de las familias allí residentes. Esto significa que, aun a fines del siglo XX, la pipa sagrada no ha perdido nada de la veneración religiosa que desde sus orígenes le profesan los lakotas. A la pipa sagrada también se le llama Pipa de la Cría de Búfala (Buffalo Calf Pipe), o Pipa de la Cría (Calf Pipe), porque viene de un pueblo de «búfalos». Cuentan los hermanos del norte que al principio, los seres humanos vivían, junto con los bisontes y los demás animales de caza, en un gran antro subterráneo. Tokahe, un joven constituido en jefe, los condujo hasta la superficie terrestre sorteando durante esta empresa múltiples dificultades. Llegados a su destino, los hombres tuvieron que aprender a procurarse el sustento cazando animales, a levantar tiendas y a vestirse. Así Tokahe y sus amigos fueron el primer pueblo del mundo y sus hijos son los lakotas. Por eso a los seres humanos se les llamó wicasa akantula «hombres de arriba».

En los Abuelos lakotas no distinguían entre natural y sobrenatural y tampoco veían ninguna oposición entre humanidad y naturaleza o entre naturaleza y cultura. En su mente, hombres y naturaleza formaban un todo invisible. Distinguían, en cambio, entre lo general o habitual y lo extraordinario o incomprensible. Lo más incomprensible para ellos era el universo. Ni lo conocían bien ni podían en modo alguno controlarlo. De ahí que se sintieran embargados a la vez de respecto y temor ante los misterios de ese universo, que lo veneraran y, con sus limitados medios, trataran de influir en él dentro de lo posible. Los lakotas designaban esta incomprensibilidad del universo por el nombre de Wakan. Wakan también significa todo aquello que es difícil comprender.

La suma total de lo incomprensible era Wakan Tanka el Gran Misterio. Así se le llama a todo lo misterioso, poderoso o sagrado, sin principio ni fin. Wakan Tanka había creado el universo, Wakan Tanka no es un individuo es la totalidad de lo existente y a la unidad cósmica. Es la «fuerza del universo», que no admite ningún tipo de personificación. La influencia del cristianismo llevó a que los lakotas designaban a Wakan Tanka por el nombre de Gran Espíritu y que éste llegara a identificarse con el Dios Cristiano.

Los chamanes, llamados por los oglalas y lakotas wicasa wakan «hombres sagrados» podían influir en las fuerzas del universo. Basándose en sus experiencias personales, trataron de establecer un orden en la comprensión de Wakan Tanka. Comenzaron por clasificar los seres wakan conforme a su número sagrado, el cuatro, bajo el nombre de Tobtob kin (los cuatro veces cuatro), grupo de dieciséis potencias Wanka de disposición benévola, concebidas generalmente por los lakotas como espíritu o dioses. A muchos de estos entes, no humanos, se les atribuían algunas características humanas. Entre ellos figuraban ciertos fenómenos de la naturaleza como el Sol, La Luna, el viento, el trueno, la Tierra, las rocas, etc. , y toda una serie de espíritus invisibles.

Además de esa categoría de seres Wanka, había una segunda en la que se incluían los que usaban de su poder con fines nocivos. Wakan no era, pues, una fuerza neutral, sino algo que se manifestaba para bien o para mal.

Los hombres sagrados eran obviamente los únicos hombres capaces de abarcar en su totalidad el intrincado sistema de los seres Wanka. Por otro lado, se servían de un idioma ritual que dificultaba a los demás el acceso a los misterios religiosos, de donde podemos deducir que sólo unos pocos conocían esa compleja estructura. En general, los Abuelos equiparaban a Wakan Tanka con el Sol, en el que veían la máxima fuerza del universo.

Los chamanes, que controlaban a los seres Wanka, recibían de éstos el poder de dar a cualquier objeto un tunwan (espíritu). De estos objetos el más importante era el wasicun o la sea la «medicina» personal que utilizaba el guerrero en el campo de batalla. Una persona se convertía generalmente en chamán cuando, en estado de tensión física o enfermedad, tenía una visión que le confería el poder de llevar a cabo actos misteriosos.

Todo niño, al nacer, recibía un espíritu guardián (sicun) que lo protegía de los malos espíritus. Sicun representaba la potencia de Wakan Tanka encarnada en un ser humano. El recién nacido recibía también otro espíritu (niya) venido de las estrellas. Finalmente, cada persona poseía un tercer espíritu (nagi) que era un reflejo inmaterial e inmortal del cuerpo. Los Abuelos creían que, a la muerte de una persona, el espíritu guardián (sicun) acompañaba a ese tercer espíritu (nagi) hasta el otro mundo, situado cercano a la Vía Láctea. Luego sicun y niya regresaban a su respectivo lugar de origen, es decir, allí donde habían morado antes del nacimiento del niño. Por lo demás, los restos mortales del difunto se descomponían hasta disolverse en la nada.

Los Abuelos lakotas no diferenciaban lo sagrado de lo profano. Puesto que cada cosa poseía un espíritu, todo era para ellos wanka. Ese espíritu era llamado tunwan y de él procedía la fuerza que llevaba a ejecutar actos wanka. Sin embargo, los tunwan no eran iguales, puesto que reflejaban las diferencias externas de las formas vivas. De ahí que el exterior de las cosas no se percibiera como real, sino como mera manifestación física de las fuerzas internas.

La unidad de los diversos seres wanka se expresaba en términos de parentesco. Eran llamados madres, padres, abuelos, etc. , para demostrar que en el universo todas las cosas estaban «emparentadas». Ejemplo característico de esta concepción es la mujer Búfalo Blanco, enviada por el «pueblo de Búfalos» para establecer lazos de parentesco con los hombres, de modo que éstos pudieran siempre sustentarse y seguir multiplicándose. La pipa sagrada, traída por la mujer Búfalo Blanco, constituía el vínculo directo de los lakotas con Wanka Tanka, llevando en su humo hasta lo más alto del universo las plegarias de los hombres. Este tipo de oración era para los lakotas un modo de reafirmar y estrechar sus lazos de parentesco con el todo. De los seres wakan, en efecto se esperaba una conducta tan atenta y generosa como la de parientes próximos. El parentesco entre hombres, bisontes y el resto del universo representaba por el círculo, símbolo de infinitud y totalidad.

En el Camino Rojo se posee gran riqueza de ritos que abarcan todos los aspectos de la vida. Algunos de esos ritos, se les dio a los Abuelos por la Mujer Búfalo Blanco, mientras que otros tiene su origen en visiones.

La base de todo el ritual es la ceremonia de la purificación en el in kagapi que significa sudar, durante la cual los participantes se limpian tanto corporal como espiritualmente. Esta ceremonia puede celebrarse como rito independiente o servir de preparación a otro. Aquí en México se lleva a cabo en el Temascal. No hay una teología, no hay dogmas. Solo hay tal vez cosas que aceptamos de forma personal, y que cambian conforme pasa el tiempo. No podemos capturar la fuerza que mueve a la Danza del Sol, solo comprenderla paulatinamente conforme pasa el tiempo. Pero no podemos abarcarla en su totalidad. Y si bien no podemos comprender al Gran Espíritu si podemos llegar a comprendernos a nosotros mismos. Así comenzamos con la Búsqueda de la Visión. Una ceremonia en donde se ayuna y se ora, se le llama en lakota hanbleceyapi («llanto por la visión»), se le llama llanto porque imploramos y pedimos la compasión de los seres wakan estando desnudos y a solas con nosotros mismos, en señal de humildad, y con abundantes lágrimas. De ese modo tratamos de persuadir a los espíritus a que reciban nuestra plegaria y si es posible a que acepten nuestro parentesco con ellos.

Para ello se coloca quien hace la búsqueda de la visión en un espacio recubierto de salvia, hierba sagrada de los seres wakan que aleja las fuerzas malévolas. Los cuatro puntos cardinales se marcan por medio de postes a los que se sujentan trozos de tela de colores, a guisa de ofrendas. Dentro de ese lugar sagrado, el «buscador de visiones», implora y suplica a voces que le sea concebida una revelación, esperando así que los seres wakan lleguen a comunicarse con él. Así sabrá que lo han elegido para desempeñar en el mundo una tarea unificada. No se le dan instrucciones concretas sobre el modo de obrar, pero el tipo de visión que haya tenido determina ciertos actos o el cumplimiento de deberes específicos. Puede estar destinado, por ejemplo, a ejercer futuras funciones de curandero o a actuar como heyoka, que todo ha de hacerlo «hacia atrás». Aunque la búsqueda de visiones es un asunto individual, muchas formas de visión se asemejan unas a otras, por lo que antiguamente los que habían tenido visiones análogas solían asociarse para ejecutar en común los correspondientes ritos. En este sentido, la visión es una experiencia a la vez individual y colectiva.

El baño de sudor o Temazcal, la búsqueda de visiones y la Danza del Sol son las ceremonias tradicionales que mejor reflejan la permanencia del Camino Rojo. Adaptándose este al lugar donde se encuentre.

El Temascal no esta ligado todo el tiempo a una ocasión especial, también sirve para ayudar a relajarse y reforzar el sentimiento comunitario. Más aún que purificar el cuerpo haciendo que suden los que participan en esta ceremonia intentan purificarse espiritualmente alejando de sí todo mal pensamiento; por eso, el rito se acompaña de oraciones y cánticos. A esta purificación ritual debe uno someterse sobre todo antes de tomar parte en cualquier acto religioso importante, por ejemplo, la búsqueda de visión o la Danza del Sol. La Ofrenda representa las oraciones del pueblo entero dentro de la Danza, representa compromiso, y la seriedad de los actos del hombre.

La Danza del Sol es el acontecimiento ritual más importante del año. En lengua lakota se llama wi wanyang wacipi, cuyo significado literal es «danza de mirar fijamente al Sol». No es adorar al Sol, es ayudar a renovar al mundo y de pedir por la naturaleza. Se busca la compasión del Gran Espíritu y de continuar con nuestro sacrificio como una raza, devolver la Vida que se nos ha dado, ser perdonados y darle la fuerza a otros que sufren tomando su dolor. La fuerza nos la da el ayuno y la Ofrenda. Las danzas se ejecutan desde la mañana hasta la caída de la tarde y, como la ceremonia tiene siempre lugar en pleno verano, o sea a últimos de julio o primeros de agosto, los danzantes se pasan el día entero expuestos al Sol. A esto se añade un rígido ayuno, ya que durante todo ese tiempo les está prohibido tomar cualquier alimento sólido o líquido. La danza se desarrolla en ciclos sucesivos, sin otras interrupciones que las señaladas por músicos y cantantes al acabar los correspondientes himnos al Sol. Después de cada ciclo, los que participan en la danza ofrecen a las cantantes una de sus pipas para que la fumen pasándosela unos a otros.

 

Mientras esto dura, ellos pueden descansar bajo el toldo de ramas, pero una vez que la pipa se ha terminado de fumar comienza la siguiente ronda de danzas. Durante la misma los danzantes soplan constantemente por una especie de flauta de huesos de águila. La Ofrenda reservada a los hombres, tiene lugar el cuarto día y es básicamente una perforación. Para ello se colocan sobre una piel de bisonte, junto al poste sagrado, y el chamán les practica en el pecho, justo por encima de las tetillas, dos cortes paralelos en los que introduce púas de madera; luego anuda en estas púas una cuerda sujeta al poste. Las mujeres que participan en la danza están excluidas de esta prueba, pero a su modo también ellas ofrecen una Ofrenda, haciéndose arrancar del brazo algunos trocitos de piel. Asimismo en esta ocasión se les perforan las orejas a los niños, acto simbólico por el que entran en la Tradición.

En la fase final de la ceremonia, los hombres deben intentar liberarse del poste al que están atados. Con este objeto danzan primero acercándose al poste, para rezar, y luego, alejándose de él sin volverse y echándose bien hacia atrás para tensar la cuerda, con lo que la piel de su pecho se pone también tensa. Ejecutan este doble movimiento tres veces y a la cuarta se dejan caer con todo su peso hacia atrás, desgarrándose la piel y soltándose así del poste. Los cánticos y danzas cesan cuando el último de los danzantes se ha liberado. Para cuantos toman parte activa en la Danza del Sol, ésta representa un auténtico sacrificio en su sentido más estricto. Pero incluso los que no se someten al rito de la Ofrenda ponen en ella a dura prueba su valor y resistencia física.

Un poco de historia

A principios de la década de los setenta, comenzó a darse entre los indios de Norteamérica un despertar de la conciencia de su propia identidad. El movimiento Red Power ganaba en fuerza y los jóvenes, sobre todo, volvían a interesarse a fondo por sus tradiciones. En la reserva de Pine Ridge, el American Indian Movement (AIM) llegó a influir considerablemente en la Danza del Sol y logró que se modificara por completo el ambiente externo de la ceremonia. Entre otras cosas, quedaron suprimidas todas las actividades religiosas y se prohibió el uso de cámaras fotográficas y magnetófonos. De este modo se evitaba cuanto pudiera perturbar el caracter religioso de la fiesta, siendo nuevamente de la Danza del Sol una ceremonia de auténtica integración tribal. Creció sin cesar el número de participantes y muchos jóvenes, en especial miembros del American Indian Movement, acudían a la reserva buscando en la Danza del Sol los elementos básicos de su herencia tradicional. Tomar parte en esa ceremonia era para ellos una importante etapa en el camino de su renovación cultural y un modo de confesar públicamente su raza. Pronto la Danza del Sol de los lakotas se convertiría más allá de los límites de la reserva, en símbolo común de la «resistencia de la integración» y en rasgo cultural revelador de una positiva identidad étnica. Fue aquí cuando regreso a México.

FUENTE: https://grupos.emagister.com/debate/notas_del_camino_rojo_danza_del_sol_/22222-725004?fbclid=IwAR0R_XnZg0dDzyEu0Kebd4Jt4qscdGC4lwtz0pYB-QdUyncuCGrNYgHEk5M

 

 

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