ESPÍRITUS DE LA NATURALEZA


ESPÍRITUS DE LA NATURALEZA: LOS ELEMENTALES

 

Espíritus de la Naturaleza

A los Elementales, se les conoce también con el nombre de Espíritus de la Naturaleza. Y como viven en una dimensión distinta a la nuestra no son percibidos a nivel físico. Son seres que ayudan en los procesos creativos, para el sostenimiento, orden y continuidad de todas las especies, en todos los Reinos naturales.
Hay cuatro elementos básicos de la naturaleza: el fuego, el aire, la tierra y el agua. Dentro de cada uno de los cuatro elementos de la naturaleza existen unas entidades o espíritus que configuran la esencia espiritual de ese elemento.

 

*Elemental del Agua…Ondinas.

*Elemental del Fuego…Salamandras.

*Elemental del Aire…Silfos.

*Elemental de la Tierra…Gnomos y Hadas.

 

Existen además los elementales del éter o también llamados elementales eléctricos que trabajan alrededor del quinto elemento y se encargan de mover energías que el hombre no ve pero si percibe.

Están hechos de sustancia etérica única y específica de su elemento. Son entidades que a habitan en un mundo paralelo al nuestro sin interactuar normalmente con los humanos, y aunque exista quien pueda verlos, para la mayoría de los ojos son invisibles.

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Los seres en el Reino Elemental trabajan principalmente en el plano etérico y se los conoce como “constructores de la forma”. Su especialidad es vitalizar la naturaleza. Crean formas etéricas que activan aquel reino al cual pertenecen.

El tamaño de los elementales puede variar de muy pequeños a muy grandes, y al igual que los ángeles, son seres que comienzan su evolución siendo muy pequeños y a medida que evolucionan crecen en tamaño y potencia.

 

Los Devas son quienes dirigen el reino de los elementales. Estos seres elementales suelen estar compuestos, no de sangre y carne, sino de materia etérica. No pueden ser destruidos por elementos materiales, tales como fuego, aire, tierra y agua porque forman parte de las fuerzas invisibles de la naturaleza. No son inmortales, pero viven entre 300 y 1.000 años. Además tienen la facultad de cambiar su tamaño y apariencia casi a voluntad.

Los Elementales no permanecen aislados en su elemento pues se ayudan unos a otros en sus labores. Por ejemplo: Las Hadas no son sólo de la Tierra sino que también están en el Agua y Aire, según el servicio a realizar. Gnomos y Silfos colaboran juntos para canalizar los ríos.

Un poco de Historia: Cuando el planeta era sólo una masa incandescente y sin vida, los elementales estaban presentes planeando la construcción y la vida futura, ayudando a los Espíritus Superiores, Arquitectos Cósmicos, quienes eran los encargados de coparticipar en la obra del creador.
Las salamandras –elementales del fuego- cuidaban la masa de gases radioactivos presentes en el planeta y de la materia incandescente que debía ir sedimentándose y enfriándose de a poco, para que el planeta en formación pudiera ser habitable.

Los silfos, elementales del aire, cuidaban de la evolución de esos gases tóxicos, para lograr el equilibrio químico y la evolución de los violentos vientos y tormentas nucleares que azotaban al planeta en formación, allá en los comienzos de la historia cósmica.
Los Espíritus Superiores o Arquitectos Cósmicos ya tenían planeado todo tipo de vida que surgiría en la tierra, siguiendo las orientaciones del Creador. Estaba todo programado en la Mente Divina. Sólo hacía falta que se estableciera el orden, para que esos Espíritus de la naturaleza o elementales pudieran, finalmente, empezar el proceso de evolución y vida sobre el planeta tierra, como colaboradores inmediatos de los arquitectos celestiales.

Cuando los gases se hicieron líquidos y cayeron sobre el planeta en forma de gotas de agua, lluvias y tormentas violentas que inundaron casi toda su superficie, aparecieron los elementales del agua: Sirenas, Ninfas y Nereidas, por las explosiones nucleares, quitándoles las materias densas y pesadas que aún había en suspensión.

En el Universo existen, entre otros Jefes Espirituales, espíritus guardianes, orientadores, protectores, y organizadores de toda la creación. Los elementales, sus colaboradores, fueron, por lo tanto, anteriores a la aparición del hombre sobre la tierra y los encargados de armonizar las condiciones básicas para la aparición de la vida en sus varios reinos.

Cuando el planeta comenzó a enfriarse y a estabilizarse, ya estaban presentes los elementales de la tierra: Gnomos, Duendes y Hadas, a fin de armar los elementos de su nivel, o sea, los primeros esbozos de arbustos y piedras. Estaban dando origen a todo lo que germinaría después, con el trabajo de millones de años.

Los elementales tienen un tipo de vibración muy rápida y eléctrica, que les permite trasladarse de un lugar a otro a la velocidad de la luz. Se los considera espíritus juguetones, animados y arduos trabajadores de la naturaleza.

 

                                        ELEMENTAL AIRE : Silfos y Silfides.

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Los Wallotes son el masculino y las Arienes el femenino. Controlan los vientos y corrientes de aire, encauzándolas por canales invisibles. Cuando elementales de baja frecuencia vibratoria los atacan por sorpresa, los vientos se descontrolan y se produce una tempestad. Los Silfos son los elementales más grandes en estatura.
A estos espíritus los atraen los inciensos y los aceites. Se relacionan con la comunicación, los viajes y la inspiración. Alegres y gentiles, son amantes de la luz del Sol y de la Luna, y muy convocados por los magos para desarrollar los poderes de videncia.

La sílfide es un espíritu femenino del aire según la tradición hermética europea. Están relacionados etimológicamente con los elfos pero, a diferencia de éstos, no existen mitos explícitos sobre ellos. Su forma masculina es el silfo. El término sílfide ha pasado al lenguaje común para referirse a los espíritus menores, elementales o hadas del aire.Un hada es una criatura fantástica y sutil. En la mitología griega y romana las llaman Hados, pero generalmente en forma de mujer hermosa con alas; que según la tradición son protectoras de la naturaleza, producto de la imaginación, la tradición o las creencias y perteneciente a ese fabuloso mundo de los elfos, gnomos, duendes, sirenas y gigantes que da color a las leyendas y mitologías de todos los pueblos antiguos. Se puede provocar el contacto con ellas desarrollando la visión etérea según las leyendas. Los Áes Sídhe, son seres semidivinos que viven entre este y el otro mundo, con conexiones importantes con la naturaleza y las deidades, la mayoría de los relatos los representan como gente no muy alta, pero de aspecto y altura humana, de tez blanca, ojos claros y pelo muy negro. En los relatos medievales, las hadas aparecen relacionadas con encantamientos y hechizos, conocedoras del poder y las virtudes de las palabras, las leyendas y las hierbas, que les permitían mantenerse jóvenes y bellas, y acumular grandes riquezas. Varios rasgos comunes caracterizan a estos habitantes del ultramundo en todos los países: se clasifican en benéficas y perversas, precisan ocasionalmente de apoyo humano, sus órdenes deben cumplirse estrictamente so pena de terribles castigos, etc.

Algunas de ellas son hadas convertidas en tales pero que antes habían sido mujeres humanas. Estas se convirtieron en hadas a causa de alguna infracción contra la naturaleza (ya que es el sitio en donde viven), siendo castigadas por ello a tener tal apariencia, incluso a vivir en el mundo de las hadas

La variedad de labores que llevan a cabo las hadas es casi infinita además de cantar y bailar, ayudan a los hombres en el campo, ejercen su control sobre el tiempo protegiendo las cosechas. Durante muchos meses ellas esperan impacientes la llegada de la primavera. También saben el día exacto en que brotarán las primeras flores pero prefieren mantener el secreto.

También hablan las leyendas del mundo que las hadas suelen tener poderes psíquicos o mágicos que, podían hacer felices a los seres humanos.

Hay muchas clases de hadas, pero todas ellas independientes de la mitología celta en la que tienen origen, siendo todas ellas especulaciones y mezclas de distintas mitología. Estas clasificaciones y asociaciones con los elementos son contemporáneas, creadas por los creyentes de esoterismo y espiritismo.
Algunas de estas clasificaciones son:
•          Lamias, hadas de la mitología vasca. Poseen largos cabellos que peinan con peines de oro que son muy preciados. Sus pies son palmeados, como los de un pato, exceptuando a las lamias marinas, semejantes a sirenas.
•          Ninfas, hadas de la mitología griega que pueden ser:
•          Náyades: ninfas que pueblan los ríos, a veces son hijas de éstos, por ejemplo, Eurídice.
•          Nereidas: ninfas del mar Mediterráneo, hijas de Nereo. A veces son descritas como mujeres con cola de pez. Destacan Anfitrite y Tetis;
•          Oceánides: ninfas del océano, hijas de éste. Destacan Metis (madre de Atenea) y Doris(madre de las nereidas);
•          Dríades: ninfas de los bosques, a veces asociadas a los robles;
•          Hamadríades: ninfas ligadas a un árbol concreto de tal modo que si éste era cortado, la ninfa moría con él;
•          Melíades: ninfas de los fresnos, nacen de la sangre de Urano (dios del Cielo). Son las ninfas más antiguas.
•          Sílfides, hadas de los vientos; Paracelso es el primero en citarlas, y son, según él, los seres elementales del aire.
•          Salamandras, hadas del fuego.
•          Drinfas, hadas de la tierra. Son las hadas de la tierra, y por tanto, de las plantas. Su aspecto es el de una joven humana de orejas puntiagudas y alas de mariposa. Viven en jardines, bosques o cualquier lugar en el que haya plantas. Se encargan de cuidar de ellas y son muy vengativas con aquel que las dañe. Visten ropas hechas de hojas en colores verdes y marrones.

 

                                     ELEMENTAL AGUA: Ondinas, Ninfas y Nereidas

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En los ríos, los elementales se dividen en Ondinas, que son la versión femenina, y Wallanos, que son la masculina. Aman el agua y se encuentran en sus profundidades, dirigiendo grupos de Minutes (elementales de la tierra) que trabajan continuamente guiando el agua por su cauce natural hasta su salida al mar.
En el mar, por otro lado, habitan las Nereidas; los Nerenes son la versión masculina y las Ensines la femenina. Prestan gran ayuda al hombre ya que controlan las aguas, especialmente cuando hay tormentas, impidiendo que el efecto de éstas sea devastador en las costas. Miden alrededor de 5 centímetros, y permanecen sólo un año en plano físico antes de volver al astral. Trabajan en grupos y sub-grupos.

En la Mitología griega, se llamaban ondinas a las ninfas acuáticas Náyades de espectacular belleza que habitaban en los lagos, ríos, estanques o fuentes al igual que las Nereidas mitad mujer y mitad pez.

En la mitología griega, las náyades eran las ninfas de los cuerpos de agua dulce — fuentes, pozos, manantiales, arroyos y riachuelos — y encarnaban la divinidad del curso de agua que habitaban, de la misma forma que oceánides eran las personificaciones divinas de los ríos y algunos espíritus muy antiguos que habitaban las aguas estancadas de pantanos, estanques y lagunas.
Aunque las náyades estaban asociadas con el agua dulce, las oceánides con el agua salada y las nereidas específicamente con el mar Mediterráneo, había cierto solapamiento debido a que los griegos pensaban en las aguas del mundo como en un sistema único, que se filtraba desde el mar a profundos espacios cavernosos en el seno de la tierra, desde donde subía ya dulce en filtraciones y manantiales.
Las ondinas, o hadas del agua, son seres mágicos estrechamente ligados a la sanación, a lo psíquico y al amor. Se dice que el agua limpia y purifica las almas, esto es gracias a la acción de las ondinas, hadas que se encargan de dotar de propiedades mágicas al líquido primordial para la vida.
Las hadas del agua suelen estar en las profundidades, allí disfrutan de sus vidas mientras se manifiestan de forma ocasional ante los ojos sorprendidos de los humanos. Las ondinas, o Hijas de Odín, viven en lo profundo de los lagos y en las zonas más oscuras de los océanos del mundo.

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A estos espíritus de la naturaleza se los puede atraer con lavados y soluciones, ya que rigen los procesos de curación. De gran belleza y aspecto angelical, desde las profundidades acuáticas se relacionan con el amor, la armonía, los placeres sanos y la salud física y psíquica

 

                                      ELEMENTAL FUEGO: Salamandras.

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Los Farisilles son el masculino y las Shallones el femenino. Habitan y dirigen el elemento fuego, y orientan el camino de los rayos durantre las tormentas. Se les atribuye poder para destruir las fuerzas negativas, maleficios y conjuros que existan sobre una persona, y se los relaciona con los conceptos de cambio y libertad. Se los atrae con el fuego y el incienso

La criatura mitológica suele representarse con un aspecto muy similar al de la salamandra real, pero con una particular afinidad hacia el fuego (a veces, en concreto, al fuego como elemento). Las salamandras son criaturas que inspiran en todas las demás temor y respeto. Habitan el interior mismo del fuego y son capaces de producirlo y protegerlo. Las leyendas les atribuyen la capacidad de poder sofocar un incendio o la lava arrojada por un volcán en erupción.De todos los seres elementales, las salamandras son los seres que menos relación mantienen con los humanos, sin embargo, cuando esto llega a producirse, se establecen lazos muy difíciles de romper. Los seres del fuego son sabios y astutos. Se dice de ellos que brindan claridad al pensamiento y que ayudan a la renovación y al cambio.

 

 

ELEMENTAL TIERRA: Rudimes, Unites, Minutes, Gnomos, Elfos, Duendes y Hadas

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La variedad de los elementales de la tierra es enorme, pero los más conocidos son:

 

Rudimes: Tienen muy poca evolución, y carecen de inteligencia y conciencia. Miden 2,5 centímetros de altura y trabajan en grupos de a miles, moviéndose constantemente para, con su movimiento, aumentar la frecuencia vibratoria de los vegetales. Sienten amor grupal y hacia la vida vegetal. Están en plano físico alrededor de un mes para luego ir al plano astral por diez años.

 

Unites: Miden alrededor de 5 centímetros y permanecen un año en plano físico y 100 años en plano astral. Trabajan en grupos y forman dentro de éstos, sub-grupos. Tienen ya un poco de conciencia y forman parejas para intercambiar poder

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Minutes: Miden entre una y dos pulgadas, viven 5 años en plano físico y luego se trasladan al plano astral por 500 años. Trabajan distintos elementos comandados por las hadas, que también son elementales de la naturaleza

 

Hadas: Estos elementales de la tierra tienen apariencia similar a la humana, aunque sus tamaños varían entre el diminuto y el de una persona normal. Regidas asimismo por la luna, gustan reunirse en lugares alejados de toda presencia humana y bailar en círculos en los prados circundados de bosques. La especial forma de reproducción de las setas, que se expanden en forma de anillo, ha emparentado a estos vegetales con los círculos de las hadas. Ciertamente, las hadas son muy expertas en las virtudes ocultas de las plantas y de los minerales. Hábiles en encantamientos, magias y hechicerías, inspiran a los curadores naturales sus extrañas y a la vez rudas artes.

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Cierta variedad de hadas está estrechamente ligada a los humanos, y en las tradiciones de la antigüedad solían dar a los recién nacidos sus regalos en forma de bendiciones o de maldiciones. Gustan de los niños en general, sugiriéndoles juegos y protegiéndolos de los peligros.

 

Son atraídas por las golosinas y dulces, los sonidos armónicos y las figuras geométricas circulares. Aunque son de aspecto femenino en su mayoría, no son las contrapartes femeninas de los gnomos como vulgarmente se cree, pues sus características y naturalezas son distintas, y se ignoran los unos a los otros, como pasa con los animales de diferentes especies.

 

Elfos y Duendes: Trabajan alejados del hombre, generalmente en los claros de los bosques o montañas. Guían en sus tareas a los Minutes y Unites, generando círculos de poder. Modelan sus propios cuerpos de acuerdo al poder adquirido, y es un orgullo para ellos los grados de hermosura que van logrando, ya que esto es producto de su trabajo. Están alrededor de 500 años en plano físico y cerca 5 mil años en el astral. En el tiempo que transcurren en el plano astral se transforman en Fares o Hadas, que ya pertenecen al plano mental, y también trabajan como elementales de la tierra.

 

Los duendes y los gnomos poseen características especiales que vale la pena destacar. De aspecto humanoide, no son más grandes que un pulgar, y como todos los espíritus de la naturaleza, son inocentes, pudiendo ser tanto bondadosos como crueles, ya que carecen de toda conciencia ética.

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Nomenes o Gnomos: La palabra “gnomo” viene del griego “Genomos”, que significa “el que vive dentro de la tierra”. Viven 25 años en el plano físico alejados del hombre ya que no les resulta fácil adaptarse a la frecuencia que nosotros manejamos, y mucho menos soportan los ruidos de las ciudades, y alrededor de mil años en el astral. Trabajan el suelo y las raíces de las plantas, dándoles poder para crecer y multiplicarse. Crean sus moradas en los troncos de los árboles. Poseen mediana inteligencia.
Los gnomos atraen riquezas y se los convoca mediante polvos y sales. Sienten afinidad con la sobriedad, la limpieza, la organización y el orden. Prestan su ayuda a las personas ordenadas, laboriosas, amantes de la naturaleza y del saber. Una forma de congratularse con ellos es teniendo una planta en la casa, cuidándola y hablándole. Dicen que se le puede enterrar una moneda en la tierra y pedir que interceda ante los espíritus de la tierra a fines de atraer riqueza y prosperidad.

 

Según la mitología de Europa del Norte, y ciertas doctrinas cabalísticas, los gnomos o nomos son los elementales de la Tierra, en cuyas entrañas moran, trabajando en minas, custodiando tesoros subterráneos y cuidando de los metales y piedras preciosas. También se dice que les roban a las personas ambiciosas.
Los gnomos forman un pueblo sobrenatural de seres muy pequeños, dotados de singular astucia.
Una gnómida es la mujer del gnomo, que al contrario de éste, se suponía dotada de gran belleza.
Los gnomos no estarían en la superficie sino en el interior. Estos moraban en las figuras metálicas del globo, en el interior de las grutas, llenas de estalactitas de maravilloso efecto. Eran los guardianes de las minas de oro y plata.
La estatura de estos pequeños genios iba en progresión descendente hasta la más diminuta. Hay varios tipos de gnomos:
•          Los gnomos del bosque: son los más comunes. Viven en los bosques ayudando a todos los animales, usan una túnica azul que les llegan hasta las rodillas, un pantalón del mismo color con tirantes y un gorro rojo grande y puntiagudo que nunca se quitan, ya que sin gorro no es un gnomo, ellos mismos lo dicen. El sexo femenino usa una túnica de colores verde y blanco que le llega hasta la cintura, una falda de color verde y un gorro verde grande y puntiagudo; si se casan usan un pañuelo que le cubre el pelo, si no están casadas usan el pelo suelto.

  • Gnomos siberiano: son los más altos de todos los gnomos, usa ropas abrigadas y es más malhumorado.
    •          Gnomos de las selvas: son los más pequeños, tienen la piel tostada y está semidesnudo por el calor. Usa un arco y flechas para alcanzar las frutas de los árboles.
    Existen cuatro más, iguales al gnomo del bosque, pero con algunas diferencias:
    •          Gnomos de los desiertos: se diferencian en que son un poco más altos y los colores de sus prendas son más claros.
    •          Gnomos de las granjas: ayudan a los animales de la granja.
    •          Gnomos de los jardines: ayudan a crecer las plantas.
    •          Gnomo de las casas: le gusta vivir en casas grandes y amplias, prefiriendo los sótanos por encontrarse allí más tranquilo. Repara todo lo roto

 

Los duendes tal y como son conocidos, son criaturas mágicas, y se los describe físicamente como no mayores a un metro, de aspecto humanoide, orejas largas y en punta y de piel verdosa, se caracterizan por ser seres elementales, cuidadores de la naturaleza y el bosque y por ser escurridizos. En una definición amplia para la Mitología de cualquier cultura, se le describe como de aspecto humanoide y muy baja estatura, con algún tipo de poder o conocimiento sobrenatural y provisto de un típico espíritu bromista o malicioso, por el cual se le culpa de todo tipo de daños menores en el entorno doméstico o rural.
Los duendes corresponderían a los gnomos y silfos y habitan mundos propios no muy alejados del nuestro, aunque en la mayoría de los casos son invisibles para nosotros porque nuestros sentidos son poco sutiles y poco desarrollados y por tanto no aptos para observarlos. Sin embargo todas esas criaturas, según Paracelso, tienen en común ser seres interdimensionales y atemporales, viven en comunidades jerarquizadas, son invisibles para los hombres, pero no para algunos animales y niños.

FUENTE: http://planetaascension.blogspot.com.es/2016/01/los-elementales-de-la-naturaleza.html



 

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