YULE, EQUINOCIO DE INVIERNO 21 DICIEMBRE


YULE, EQUINOCCIO DE INVIERNO 21 DICIEMBRE

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Yule se celebra el 21 de Diciembre y es cuando la mitad oscura del año se separa de la mitad de la luz.
En la noche más larga del año, la Diosa da a luz (y nunca mejor dicho) la semilla de su crecimiento.
En Yule hay celebraciones ruidosas y reflexión silenciosa; nuestros antepasados encendían grandes fogatas en la noche de Yule y bailaban a su alrededor toda la noche para llamar al amanecer, girando y girando para invocar al cambio, tanto en el aspecto interno como en el externo. Y la perfecta quietud de las imágenes de Yule (las velas iluminan la oscuridad, el sagrado árbol verde constituye el eco de la naturaleza vibrante de la vida en medio de la muerte, y la Madre Tierra que da cobijo al Niño Sol) nos recuerda que, justo cuando las cosas parecen haber perdido esperanza y apagarse, el ciclo cambia y la luz retorna.

Los evangelios apócrifos, citaban de allí las palabras de Jesús y desconocían a los hoy llamados Textos canónicos. Precisamente, en uno de estos libros se detalla los pormenores del nacimiento del Niño Dios y la llegada de los Reyes Magos”.

“…Y en aquel momento la estrella aquella, que habían visto en el Oriente, volvió de nuevo a guiarles hasta que llegaron a la cueva, y se posó sobre la boca de ésta. Entonces vieron los magos al Niño con su Madre..”,  Protoevangelio de Santiago, XXI

“Al llegar al lugar de la gruta, se pararon, y he aquí que ésta estaba sombreada por una nube luminosa. De repente, la nube empezó a retirarse de la gruta y brilló dentro una luz tan grande que nuestros ojos no podían resistirla”, añadió el investigador citando al Protoevangelio de Santiago, XIX.

“Otro detalle es que la tradición actual nos indica que un rayo desde la estrella alumbraba el pesebre. Ese rayo podría ser lo que en ufología es un sendra, o sea un túnel desde un ovni, así como se le conoce. La presencia de ángeles en el pesebre podrían ser seres superiores extraterrestres.

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