CUENCOS TIBETANOS


“Cuando todo en nuestro cuerpo esta afinado, se produce música”

Esta terapia se realiza de manera presencial

Presencial: En Rute (Córdoba) y Coin (Málaga)

 

El sonido, es una parte integral de nuestras vidas. Desde antes de nacer el ser humano ya está rodeado de sonido: los latidos cardiacos de la madre, los de su respiración, y una primera experiencia amortiguada del mundo exterior.

 

Vivimos en un mundo de sonidos. Sonidos que se oyen y otros que no. Sonidos musicales y caóticos. Sonidos familiares y extraños. Sonidos agradables y sonidos inquietantes. Sonidos que destrozan y sonidos que curan.

 

El sonido se genera como un movimiento vibratorio de partículas y de objetos. Las vibraciones que producen el sonido, representan una energía que se encuentra en toda la naturaleza, no solo en nosotros y en nuestro mundo, sino mucho más allá, en las regiones de los satélites, las estrellas y en todo el Universo.

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A escala cósmica, el sonido es una fuerza universal e invisible, capaz de producir cambios profundos a muchos niveles como el físico, emocional y espiritual.

 

Si tomamos al cuerpo humano vemos que cada célula, tejido, órgano, hueso y la cantidad de líquido que lo conforma, es vibración constante y cuando todo vibra en armonía podemos compararlo musicalmente con una sinfonía. Algo que suena agradable, que está compuesto por estructuras distintas, con tempos distintos, pero que son parte de un todo. Si el ritmo y la vibración están en armonía, aflora el estado de salud.

 

Pero este estado de armonía no es estático, sino totalmente dinámico e influenciable por el mundo interno como nuestras emociones, pensamientos y externo, que serían las vibraciones del resto de lo que lo rodea. Cuando nuestro eje interno se desequilibra, se produce un desbalance que si no se reordena puede llegar a desencadenar en una enfermedad.

 

Toda terapia basada en el sonido se basa en el principio de resonancia, por el cual una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil, disonante o no saludable.

 

El principio de resonancia designa la capacidad que tiene la vibración de llegar más allá, a través de las ondas vibratorias y provocar una vibración similar en otro cuerpo. Es decir es la capacidad que tiene una frecuencia de modificar a otra frecuencia. Además el sonido modifica nuestras ondas cerebrales, ayudándonos a entrar en otros niveles de consciencia, donde son posibles los estados de sanación espontánea y estados místicos, haciéndonos más receptivos a la auto-sanación. Además con los cuencos tibetanos cada vez que se produce un sonido aparecen los armónicos, que nos van a realinear en todos los niveles. Tienen efectos altamente beneficiosos sobre nuestro cuerpo y sobre nuestro campo energético y aunque no podamos escuchar frecuencias que están fuera de nuestro campo auditivo, ni podamos producir sonidos o frecuencias que estén fuera de nuestra capacidad, sin embargo mediante los armónicos podemos resonar con ellas.

 

Los Cuencos Tibetanos están forjados de manera artesanal, con una aleación de 7 metales, su sonido tan mágico y particular se debe a esta combinación de metales, donde están las 7 notas musicales que activan, centran y armonizar los centros energéticos o chakras que posee el ser humano

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INDICACIONES

  • Alivio del estrés y la ansiedad.
  • Mejora de la concentración.
  • Mejora de la visión (física, mental y espiritual).
  • Restablecimiento del equilibrio del sistema endocrino mediante la vibración de la hipófisis o pituitaria.
  • Alivio de la sinusitis y los dolores de cabeza.
  • Estímulo de la actividad de las ondas alfa o meditación profunda.
  • Aumento de la energía por medio de la estimulación del líquido cefalorraquídeo.
  • Equilibrio y limpieza de los chakras y del aura (y los órganos y glándulas correspondientes).
  • Desbloqueos emocionales y energéticos.
  • Actúa como fuente de energía para todo el cuerpo.
  • Afloja y libera tensiones musculares.
  • Expande e intensifica el cuerpo aúrico, que actúa como defensa energética.
  • Aumenta en general las defensas del organismo y brinda paz interior.
  • Trabaja sobre el equilibrio entre ambos hemisferios cerebrales, resultando ideal para personas muy racionales o con estrés mental.

 

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